Formed en Español

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  • El día 13

    En un mundo destrozado por persecución, guerra y opresión , tres niños en Fátima, Portugal, fueron elegidos por Dios para ofrecer al mundo un mensaje urgente de esperanza. Basada en las memorias de la vidente mayor, Lucía Santos, y miles de testimonios de testigos independientes, la película El D...

  • La intercesión de María

    María es nuestra madre que vela por nosotros sus hijos, por eso podemos pedir su intercesión delante de su Hijo. Los santos, hombres y mujeres fieles a Dios, pueden abogar por nosotros ante Él. En eso consiste la comunión de los santos en la Iglesia

  • María, un modelo para el cristiano

    María profetiza que será llamada bienaventurada por las generaciones siguientes, pero este reconocimiento, es porque Dios ha hecho maravillas en ella, pero también por medio de ella, y ella camina en la fe, confiando y esperando en su Dios siempre fiel.

  • María, modelo de la fe

    A la llamada que Dios nos hace, respondemos mediante la fe, que es confianza, abandono y entrega total a él, que siempre es fiel a su palabra y que nunca falla. María nos muestra cómo el cristiano ha de rendirse a la misericordia del Padre amoroso.

  • La Iglesia Jerárquica

    La Iglesia, para responder a las necesidades de su misión, ha establecido una serie de estructuras que garantizan la fidelidad a Jesús y su evangelio, la unidad en la fe y la comunión en el mismo Espíritu, de ahí, su organización jerárquica.

  • La Iglesia esposa de Cristo

    La Iglesia está dirigida y guiada por el Espíritu Santo para continuar con la obra que Dios Padre le encomendó a Jesús. Él ha querido que ella sea sacramento suyo y esposa de Cristo para que por su medio alcancen los hombres la salvación.

  • La Iglesia cuerpo de Cristo

    Entre la encarnación y la parusía está el tiempo del Espíritu Santo en la Iglesia. La Iglesia no es una obra ajena al plan de Dios. Para que la obra de Jesús se extendiera en el tiempo y el espacio Cristo instituyó a su Iglesia, su cuerpo y esposa.

  • El limbo

    La muerte suscitó dudas respecto a lo que pasaba después, naciendo así los temas de las indulgencias, el limbo y la creencia de que los niños que mueren se convierten en ángeles. ¿Qué es lo que cree y nos enseña la Iglesia hoy?

  • El purgatorio

    La vida es un continuo caer y levantarse del pecado, para ello nos auxilia la gracia de Dios. Pero cuando morimos si no hemos alcanzado la madurez de Cristo, hemos de purificarnos mediante el fuerte deseo del amor que se alimenta en el purgatorio.

  • La Resurrección

    La muerte no es el final ni el destino definitivo del hombre, de eso nos da muestras Jesús quien, después de muerto, resucitó para gozar la vida perfecta que viene de Dios. Nuestro destino también es la resurrección para vivir eternamente con Él.

  • Promesas de Jesús: Los dones y carismas del Espíritu Santo

    La Iglesia confiesa que el amor que hay entre el Padre y el Hijo no es otro que el Espíritu Santo, el que hace realidad el amor, la vida, la plenitud, la perfección y la fidelidad a Jesús. El Espíritu Santo infunde en la Iglesia y en el corazón de cada cristiano los dones y carismas que le capaci...

  • Promesas de Jesús: Les enviaré el Espíritu Santo

    Cuando Jesús estaba a punto de regresar a la casa del Padre les prometió a sus apóstoles que ellos jamás estarían solos; que él no los abandonaba, sino que así como él había sido un abogado para ellos delante del Padre, así el Padre les enviaría otro abogado, pero este abogado sería para ellos co...

  • Ustedes estarán conmigo eternamente

    La vida se acaba, pero no nuestra esperanza de una vida que esté más allá de lo que vemos y vivimos en este mundo. Jesús colma las aspiraciones humanas de una vida plena, perfecta y sin fin: a eso le llamamos paraíso y es nuestro destino definitivo.

  • Yo estaré con ustedes: la Palabra

    Jesús está presente en su Palabra, luz de nuestras vidas; pero también lo podemos encontrar en el más necesitado que clama por ayuda y atención. Jesús también está en sus obispos y sacerdotes. Hay que esforzarnos por descubrirlo.

  • Yo estaré con ustedes: Eucaristía

    Qué difícil fue para la gente que se encontró con Jesús aceptar que era el Hijo de Dios; del mismo modo, qué difícil es para el mundo actual, incluidos los católicos, descubrir y encontrar presente a Jesús en la Eucaristía.

  • La ascésis

    Ayunar nos puede parecer una actividad pasada de moda o un sin sentido, sin embargo, la historia de Israel y el mismo Jesús, nos indican que ayunar ayuda a ser libres para Dios y ser dóciles a su voluntad.

  • Tres obstáculos de la oración

    La oración es un momento de encuentro con Dios necesario para madurar en la vida interior, pero qué difícil es orar; siempre habrá obstáculos que dificulten ese encuentro. La pereza, el sueño y toda clase de distracciones son el enemigo a vencer.

  • Aprendiendo a orar: Los tres tiempos

    Orar, es abrir el corazón y la mente a Dios; es salir a su encuentro dejando atrás nuestras preocupaciones, ambiciones y temores, para aprender a descansar en él gozando de ese encuentro.

  • Aprendiendo a orar: Los tres momentos

    Orar no es repetir fórmulas, decir palabras o cumplir con una obligación; es, ante todo, abrirnos en amor a aquél que nos ama y nos cuida como a hijos queridos.

  • Estructura de la oración

    Jesús vivía en constante diálogo con su Padre, era su momento de intimidad y encuentro en el amor; el cristiano está llamado a hacer de su vida un diálogo continuo con su Padre amoroso.

  • La oración

    La oración es el resultado del amor que nos une a Dios; las formas y estilos de realizarla son tan variadas y profundas como la relación que vivimos con él. La oración, no es cuestión de tiempo, es cuestión de amor.

  • La libertad

    La libertad que nos propone Dios es la capacidad de tener sin retener. Esa libertad nos habilita para vencer el egoísmo y nos acerca a la caridad. Dios nos libera de la esclavitud para que, siendo libres, seamos siervos obedientes.

  • La corrección fraterna

    La corrección es un instrumento a través del cual manifestamos y vivimos el amor al prójimo. El amor, que todo lo puede, se manifiesta en obras que hacen crecer al ser amado, aunque en el camino existan incomodidades, al final la recompensa es grande.

  • Intensidad y manifestación del amor

    La intensidad en el amor que experimentamos está marcada por la relación que tenemos con Dios. Amar es un proceso que va desde el amor a uno mismo, hasta el amor al modo que Dios se ama a sí mismo. El amor es dar la vida y dar vida a los demás. Aprendamos a relacionarnos en el amor como Dios quiere.